¿De qué debo arrepentirme?

14:26 0 Comments A+ a-

de qué debo arrepentirme promesas de dios mensajes de aliento arcoiris de promesas

Una hermosa promesa de Dios: «Yo me volveré a ustedes»; pero la condición es que nosotras nos volvamos hacia Él ¿Qué significa esto?

Para empezar, no creas que este es un mensaje para quienes no conocen a Cristo… Al contrario, es un llamado para todos los que formamos parte del pueblo que Dios ha elegido.

Literalmente, en este pasaje, el Señor está invitando al pueblo de Israel (su pueblo elegido) a dejar los malos caminos y volver a los mandamientos divinos; pero ellos contestan de una manera muy soberbia…

Te muestro el pasaje completo en la Traducción del Lenguaje Actual:

«Desde los días de sus antepasados, siempre han desobedecido mis mandamientos. Pero si ustedes se arrepienten y vuelven a mí, yo también me volveré a ustedes. Yo soy el Dios todopoderoso, y les aseguro que así lo haré. Ustedes me preguntan: “¿Y de qué tenemos que arrepentirnos?”». Malaquías 3:7

El Señor nos llama al arrepentimiento todos los días, sin importar si ya tenemos mucho tiempo caminando con Él; porque todos los días pecamos. La Biblia dice en 1 Juan 1:8 que «si afirmamos que no tenemos pecado, lo único que hacemos es engañarnos a nosotros mismos y no vivimos en la verdad».

Podría suceder que entre las diarias actividades en el hogar y el servicio en la obra del Señor, no nos demos cuenta que necesitamos hacer un alto… Darnos un tiempo para permitirle al Espíritu Santo que nos redarguya de qué necesitamos arrepentirnos.

¿CÓMO ME VUELVO HACIA DIOS?

Volvernos hacia Dios significa que nos presentamos ante Él con una oración parecida al del publicano:

«Oh, Dios, ten compasión de mí, porque soy un pecador». Lucas 18:13

Presentemos al Señor nuestro corazón dispuesto a ser confrontado con nuestras faltas para pedir perdón… Un corazón arrepentido, que decide alejarse del pecado para no ofenderle… Tener la determinación de guardar y obedecer su Palabra.

Que Dios nos libre de hacer oraciones como las del fariseo:

«Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano». Lucas 18:11-12

Nosotras queremos que se cumpla la promesa de Dios: «yo también me volveré a ustedes».

¿CÓMO SE VUELVE DIOS A NOSOTRAS?

Cuando Dios se vuelve a nosotras es cuando nos perdona, nos da su favor y bendición… Dios se vuelve a nosotras cuando vemos respuestas a nuestras oraciones… Cuando prospera todo lo que hacemos… Cuando rodea de bienestar a nuestra familia.

Pero si decimos como los israelitas: “¿De qué tengo que arrepentirme?”, nos ponemos en una posición muy peligrosa: El Señor se alejará de nosotras… Nuestro corazón se endurecerá y estamos más vulnerables a ceder ante las tentaciones.

La consecuencia será que el cielo se cerrará y no fluirán las bendiciones para nuestra vida y también afectamos a nuestras generaciones.

Seamos humildes desechando la soberbia de nuestro corazón... Reconozcamos que nuestra naturaleza pecaminosa nos hace pecar sin que nosotras nos lo propongamos.

Seamos íntegras de corazón y volvamos a Dios para que Él se vuelva a nosotras y nos muestre su rostro, su gloria, su poder y su bondad... Aseguremos el favor de Dios en nuestra vida y nuestra familia.

Oramos:

“Padre celestial, vengo ante ti en el nombre de Jesús para pedirte que me ayudes cada día a estar alerta y escuchar al Espíritu Santo cuando me redarguya de pecado. Necesito poner atención para no acumular pecados que te ofendan y rechazar tu misericordia que me perdona y me limpia.

No quiero que mi corazón se endurezca y llegue a pensar que no tengo nada de qué arrepentirme. Anhelo que en mi corazón haya reverencia por ti y tu Palabra, Señor… Que cada día yo esté dispuesta a ser confrontada y corregida por ti.

Deseo ocuparme de buscar siempre la forma de agradarte con mi corazón sincero y rendido a tus pies; porque no podría vivir sin tu amor, tu gracia y tu misericordia. Quiero que tu rostro se vuelva hacia mí y reflejarme en tu mirada.


Permite que todas tus promesas se cumplan en mi vida. Te amo, Señor”.
~~~~
Querida lectora, si este mensaje ha tocado tu corazón o crees que puede cambiar la vida de alguien, compártelo en las redes sociales que tú manejas... Así estaremos difundiendo la Palabra de Dios y más almas se acercarán al corazón del Padre. 

Que Dios te bendiga abundantemente, tu amiga y hermana en Cristo,

Lidia E. Cames