VIDEO: Grandiosa bendición

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¡Esta sí que es una impresionante y grandiosa bendición! Léela con detenimiento:

«El Señor te bendiga y te guarde; el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; el Señor alce sobre ti su rostro, y te dé paz». Números 6:24-26

Una bendición que nace desde el corazón mismo de Dios para que los sacerdotes la impartieran al pueblo de Israel.

Gracias a Jesucristo, ahora esta bendición es para todo aquel que crea y siga a Dios de corazón.

El Señor se encarga de cubrir todas las áreas de nuestra vida al ordenarla… Yo encuentro seis partes muy importantes en ella:

Que el Señor:

Te bendiga. Esto equivale a tener todos los beneficios que Dios ha decidido darte para tu vida.

Te guarde. Es protección contra los peligros y cuidado por donde quiera que vayas. Preservación de tu vida para sus propósitos.

Haga resplandecer su rostro sobre ti. Cada vez que le busques, el rostro del Señor resplandecerá de alegría… Te mirará con una sonrisa de agrado y simpatía.

Tenga de ti misericordia. Dios mostrará compasión hacia ti. Te amará con bondad cuando tú no lo merezcas. Aunque te equivoques, no te abandonará.

Alce sobre ti su rostro. Que te muestre su favor y que siempre esté de tu lado. Significa que te ayudará en todo lo que hagas. Te abra puertas y te llene de oportunidades.

Te dé paz. Llene tu vida de bienestar, que tu alma esté quieta y asegurada. Que tengas tranquilidad y confianza en su cuidado, amor y bendición.

¿Sabes qué es lo que más me impacta?

Lo que dice en el versículo 27:

«Cuando los sacerdotes pronuncien esta bendición, yo haré que se haga realidad». (TLA)

Realmente Dios promete bendecir a quienes reciban esta bendición de la boca de un sacerdote.

Hoy yo declaro esta bendición sobre tu vida.

Esta bendición se hará realidad… Dios te bendecirá con estas seis bendiciones que Él mismo preparó para ti.

Te preguntas: ¿Acaso eres sacerdote? Y yo te respondo: Sí. Y tú también lo eres 😤

Mira lo que dice la Biblia:

«Él ha hecho de nosotros un reino de sacerdotes para Dios, su Padre». Apocalipsis 1:6

Jesucristo nos ha convertido en sacerdotes para que sirvamos a nuestro Padre Dios.

Bendice hoy a tus hijos, a tus nietos, a tus padres, a tus hermanos, a tus vecinos, a todos los que se crucen en tu camino… Activa la bendición de Dios sobre tu zona de influencia.

Será una bendición que te envolverá a ti también.

Que el Señor te bendiga y te guarde, el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; el Señor alce sobre ti su rostro, y te dé paz.

Un abrazo fraternal de tu amiga,


Lidia E. Cames