El querer y el hacer

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el querer y el hacer mensajes cristianos con imágenes arcoiris de promesas

Hay muchas cosas que queremos. Comer. Adelgazar. Tener dinero. Todas estas cosas para agradarnos a nosotros.

Ayunar. Orar. Leer y meditar la Palabra. Servir en la iglesia. Diezmar. Dejar el pecado. Todo esto para agradar a Dios y vivir bien… recibiendo sus bendiciones.

Pero también hay muchas cosas que queremos y no hacemos nada para lograrlas. Y no hacemos porque no podemos… y no podemos porque la voluntad es débil… porque la carne nos gana… porque tal vez seamos inconstantes.
Incluso las promesas de Dios las queremos pero no podemos dar los pasos que se necesitan para llegar a ellas.

«Dios está obrando entre ustedes. Él despierta en ustedes el deseo de hacer lo que a él le agrada y les da el poder para hacerlo”. Filipenses 2:13

Cuando Dios nos da el querer, también nos da el hacer. Y nos ponemos en acción inmediatamente.

Es querer para obtener bendiciones pero que vayan conforme a la voluntad de Dios.

«Pondré mis instrucciones en lo más profundo de ellos y las escribiré en su corazón. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo». Jeremías 31:33

“Para tener paz, necesito presentarle a Dios mi petición (orar)”.

“Para recibir promesas, necesito fe y paciencia (esperar el tiempo de Dios)”.

“Para ser importante, necesito servir”.

“Para ser discípulo de Cristo, necesito negarme a mí mismo”.
“Para tener dinero, tengo que dar”.

“Para tener nuevas fuerzas, tengo que confiar en el Señor”.

Pero he entendido que cuando queremos y no hacemos es porque no ha venido de Dios el querer. Sólo queremos con la carne. Las motivaciones son equivocadas… para satisfacer el propio deseo, para competir, para acumular más, para presumir más.

A veces confundimos nuestra voluntad con la voz del Espíritu Santo.

Cuando el Espíritu de Dios es el que pone en nuestro corazón el querer hacer algo para agradar a Dios… también viene el hacer.

Cuando el Espíritu Santo te está poniendo en tu corazón el querer, también te está capacitando para el hacer… Y haces lo que tengas que hacer para llevar a cabo lo que Dios ha puesto en tu corazón.

No importa si para hacer lo que corresponde tengas que quebrantar tu carne, tú lo realizas.

Es necesario que Dios lo ponga para que el hacer se lleve a cabo aunque eso signifique pasar por una vergüenza muy grande.

El caso es que cuando Dios pone el querer… no te importa lo que los demás digan de ti. No importa lo que tu corazón sienta, te obligas a hacer lo que Dios quiere que hagas.

Buscas estrategias y consejos para poner en línea tu voluntad con la voluntad del Señor. Se necesita esfuerzo y disciplina para llevar a cabo el hacer. A veces hay que dejar que la carne se duela para que el querer se realice mediante hacer.

Si no fuera porque Dios ha puesto en mí el querer… ya no estuviera yo aquí. Porque he tenido que morir a la carne, al ego y al orgullo muchas veces y las que todavía me faltan… No es mi fuerza, ni mi voluntad, sino el querer que Dios ha puesto en mí.

¿Qué es lo que tú estás queriendo?... ¿Está en línea con la voluntad de Dios? Que tu oración a partir de hoy sea pedir a Dios que ponga el querer y el hacer en tu corazón.