Reconciliación entre padres e hijos

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La voluntad de Dios es que haya reconciliación entre los padres e hijos que estén distanciados. Dios quiere que la familia esté unida con lazos de amor, a Él le interesa la restauración familiar.

Esta reconciliación entre padres e hijos es necesaria. El Señor dice: “de lo contrario, vendré y heriré la tierra con maldición”. Dios no quiere la maldición de la tierra, Él quiere que se restablezcan relaciones sanas entre padres e hijos. Tanto es así, que Él mismo proporciona la clave para que familias enteras sean restauradas.

Para enfocar bien esta reflexión te menciono el texto completo:

«Estoy por enviarles al profeta Elías antes que llegue el día del SEÑOR, día grande y terrible. Él hará que los padres se reconcilien con sus hijos y los hijos con sus padres, y así no vendré a herir la tierra con destrucción total». Malaquías 4:5-6

Cuando Dios dijo esto a través de Malaquías, ya habían pasado aproximadamente 500 años que el profeta Elías había sido arrebatado al cielo. Lo cual quiere decir que enviaría a alguien con la misma unción y autoridad que el profeta Elías.

Se trataba de Juan el Bautista.

«Este Juan irá delante del Señor, con el espíritu y el poder del profeta Elías, para reconciliar a los padres con los hijos y para que los rebeldes aprendan a obedecer. De este modo preparará al pueblo para recibir al Señor». Lucas 1:17

«Jesús contestó: —Es cierto que Elías viene primero a fin de dejar todo preparado. Pero les digo, Elías ya vino, pero no fue reconocido y ellos prefirieron maltratarlo. De la misma manera, también harán sufrir al Hijo del Hombre. Entonces los discípulos se dieron cuenta de que hablaba de Juan el Bautista». Mateo 17:11-13

¿Cómo era que Juan haría volver el corazón de los padres hacia los hijos y viceversa?

Por medio del arrepentimiento. Ésa es la clave.

Este era el mensaje que predicaba Juan el Bautista:

«En aquellos días Juan el Bautista se presentó predicando en el desierto de Judea, y decía: Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado». Mateo 3:1,2

«Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados». Marcos 1:4

Ahora la pregunta es ¿qué tiene que ver el arrepentimiento con la reconciliación de los hijos con los padres?

Sabemos que no hay padres perfectos… y que no hay hijos perfectos. Cuando la relación entre unos y otros se ha quebrantado, seguramente es porque hubieron equivocaciones en el camino; por falta de experiencia, por lo que los padres recibieron de los suyos, por las heridas del pasado y otras razones.

No importan las razones, el hecho es que los corazones están dañados y eso es lo que impide que se vuelvan en amor unos a otros.

Seas padre o hijo, quien está leyendo este mensaje, te corresponde arrepentirte por los pecados que cometiste contra tu padre/madre o tu hijo/a.

¿Qué pecados pueden cometerse contra los hijos?

-         **No les enseñaste el camino de Dios. «Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él». Proverbios 22:6 Es necesario enseñar a los hijos a amar y a respetar a Dios desde que son niños, muchos valores y principios divinos quedarán grabados en su espíritu.

-         **No los corregiste cuando era tiempo. «El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige». Proverbios 13:24  Desde edad temprana los niños debieran ser enseñados en la disciplina.

-         **No los corregiste adecuadamente. «Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; mas no se apresure tu alma para destruirlo. El de grande ira llevará la pena; y si usa de violencias, añadirá nuevos males». Proverbios 19:18,19 Esto es: corregir sin gritos, sin insultos, sin ira, sin abuso de golpes. Hay que amarlos y perdonarlos antes de corregirlos… no desahogar las frustraciones y enojo sobre ellos.

-         **No les demostraste tu amor. «Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía». Colosenses 3:14 No es que no los ames, sino que no pudiste demostrárselos con caricias, besos, tiempo de calidad.

Los pecados de los hijos contra los padres:

-         **La desobediencia. «Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo». Efesios 6:1

-         **La falta de honra. «Honra a tu padre y a tu madre…». Efesios 6:2 Los hijos deshonran a sus padres cuando les contestan con grosería y/o altanería, cuando hablan mal de ellos con otras personas con la finalidad de desacreditarlos como personas y como padres (aún si son hechos ciertos).

La reconciliación entre padres e hijos no se generará por sí sola, se requiere tomar acción… trazar y seguir una estrategia:

1.- Pedir perdón a Dios.
Es necesario que haya un arrepentimiento de estas faltas delante de Dios, pedirle perdón sinceramente; Él no tendrá ningún problema en perdonarte, porque es un Dios perdonador y su voluntad es que tu familia se restaure.

2.- Pedir perdón a la parte afectada.
Tanto si has tenido la razón, como si no la has tenido… Si sabías o no sabías… si no fue tu intención…  El punto es que hubo ofensas y heridas. Y esas solo empiezan a sanar con la medicina del perdón. Hay que pedir perdón a los hijos/padres por los errores cometidos contra ellos.
Si queremos recuperar el corazón de nuestros hijos (o de nuestros padres) necesitamos ser humildes para pedir perdón cuantas veces sean necesarias.

3.- Hacer lo que antes no se hizo.
Dar respeto donde no hubo respeto, amar donde no se dio amor, hablar bendición donde se habló maldición, actuar en humildad donde el orgullo prevaleció… No importa la edad de tus hijos, si son muy chicos, o adolescentes, o si ya son adultos y están fuera de tu autoridad; Dios te da la oportunidad siempre de reconciliarte con ellos.

4.- Buscar dirección del Espíritu Santo mediante la oración y la lectura de la Palabra de Dios.

Te aseguro que no hay ninguna relación que no sea restaurada sembrando semillas de amor, humildad y perdón. Confía en Dios, espera con paciencia, no te des por vencida… Persevera y no te rindas. A su tiempo empezarás a cosechar los frutos deliciosos de la reconciliación y restauración de tu familia.

«Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos». Gálatas 6:9