5 evidencias de que Jesús es todo para ti

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5 evidencias de que jesús es todo para ti mensajes cristianos con imágenes

Cristo Jesús es todo para el humano. Dios ha hecho realidad sus promesas en nosotros por medio de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador. Es una distinción que Dios hace a los que creemos en su Amado Hijo.

Nos conviene empezar a vivir haciendo que Jesús sea nuestro todo, para tener acceso a todo lo bueno que Dios tiene para nosotros.

«Todas las promesas que ha hecho Dios son “sí” en Cristo…». 1 Corintios 1:20a
«Debido a nuestra fe, Cristo nos hizo entrar en este lugar de privilegio inmerecido en el cual ahora permanecemos, y esperamos con confianza y alegría participar de la gloria de Dios». Romanos 5:2

Te comparto 5 evidencias de que Jesús es todo para ti:

1.- No te quejas. Clamas a Él en medio de los problemas y buscas toda la ayuda sólo de su mano.  «A ti clamo, Señor, y te digo: Tú eres mi refugio; tú eres todo lo que tengo en esta vida». Salmo 142:5

2.- Eres bendecida. Las bendiciones fluyen en abundancia, por cuanto le has entregado todo tu ser y dependes de Él. «Tú, Señor, eres mi todo; tú me colmas de bendiciones; mi vida está en tus manos». Salmo 16:5

3.- Si caes, te levantas. Aunque las tribulaciones y aflicciones te hagan desmayar, te mantienes en pie… Jesús es la fuerza de tu corazón. «Todo mi ser se consume, pero Dios es mi herencia eterna y el que sostiene mi corazón». Salmo 73:26

4.- Eres obediente. Es espontánea la obediencia a la Palabra de Dios…  porque sabes que en la obediencia hay bendición. «Tú, Señor, eres todo lo que tengo; he prometido poner en práctica tus palabras». Salmo 119:57

5.- Tu fe es firme. La confianza que tienes en Dios es grande cuando decides que Él es tu todo… Esperas todo del Señor. «Y me digo: ¡El Señor lo es todo para mí; por eso en él confío!». Lamentaciones 3:24

Y tú, ¿Ya has hecho a Jesús el todo de tu vida?

Si todavía no has decidido darle a Jesús el lugar central en tu ser, puedes hacerlo mediante esta sencilla oración:

“Señor Jesús, reconozco que he vivido alejada de Dios; pero hoy creo que tú has dado tu vida en la cruz por perdonar mis pecados y resucitaste para darme vida eterna. Confieso que he pecado y te pido perdón. Te entrego mi vida, hoy decido que tú seas mi todo y te cedo el primer lugar en mi corazón. Ayúdame a vivir de manera diferente, sana mis heridas y dirígeme hacia todo lo bueno que Dios tiene para mí. Gracias Señor, por el perdón, la salvación y la vida eterna.