10 características que Dios ve en ti

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devocional 10 características que dios ve en ti

Hoy fue un día de esos en que el diablo se posesiona de mi espejo… y cuando me planté ante él, me devolvió una imagen exagerando las señales del paso del tiempo.
No es que esté vieja a mis casi 60 años de edad, sino que el ánimo siempre tiende a bajar ante un evento como este…

Me pasaba muy seguido a los 18, a los 25, a 36, a los 49 (toda la vida) ¿Por qué tiene que ser diferente ahora?

Porque ahora tengo a Cristo en mi vida desde hace 10 años. Tengo una nueva vida en Él y en Él estoy completa.

Así que le dije a Dios:
“Señor, yo quiero verme siempre como tú me ves, no voy a permitir que el espejo me diga mentiras acerca de cómo luzco.”

¿Cómo me ve el Señor?

Y empieza a fluir el Espíritu Santo conmigo y me muestra 10 características que Dios ve en mí:

Dios me ve:

1.- Hermosa, porque Él me creó y sus obras son hermosas y maravillosas.
«Tú, Señor, diste forma a mis entrañas; tú me formaste en el vientre de mi madre. Te alabo porque tus obras son formidables, porque todo lo que haces es maravilloso. ¡De esto estoy plenamente convencido!» Salmo 139:13,14

2.- Capaz, porque Él ha dado dones en mí y me ha habilitado para hacer su obra.
«Pero cada uno de nosotros ha recibido los dones que Cristo le ha querido dar». Efesios 4:7

3.- Poderosa, porque Él ha derramado su Espíritu sobre mí.
«Dios derramó en abundancia el Espíritu Santo sobre nosotros por medio de Jesucristo, nuestro Salvador». Tito 3:6

4.- Valiosa porque Él me compró con la sangre de Cristo.
«Pues ustedes saben que Dios pagó un rescate para salvarlos de la vida vacía que heredaron de sus antepasados. Y el rescate que él pagó no consistió simplemente en oro o plata, sino que fue la preciosa sangre de Cristo, el Cordero de Dios, que no tiene pecado ni mancha». 1 Pedro 1:18,19

5.- Exitosa porque Él tiene un plan perfecto para mi futuro.
«Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo». Jeremías 29:11

6.- Útil, porque Él me escogió desde antes de la creación del mundo.
«Dios nos escogió en Cristo desde antes de la creación del mundo…» Efesios 1:4

7.- Amorosa, porque Él ha llenado mi corazón con su amor abundante.
«Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha llenado con su amor nuestro corazón por medio del Espíritu Santo que nos ha dado». Romanos 5:5

8.- Santa, porque Cristo me ha santificado por medio de su sacrificio.
«Pues la voluntad de Dios fue que el sacrificio del cuerpo de Jesucristo nos hiciera santos, una vez y para siempre». Hebreos 10:10

9.- Como su hija, porque he aceptado a Jesucristo como mi Señor y Salvador.
«Pero, a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios». Juan 1:12

10.- Con gran amor, porque soy su hija y Él es mi Padre amoroso.
«Miren con cuánto amor nos ama nuestro Padre que nos llama sus hijos, ¡y eso es lo que somos!» 1 Juan 3:1

Entonces le pedí:
-“Señor, deseo que los demás me vean como tú me ves a mí.”

Y la respuesta del Señor no se dejó esperar mucho:

“Claro que así será, pero necesitas hacer dos cosas:
- Que siempre tú te veas como yo te veo a ti.
- Que siempre tú veas a los demás como yo los veo a ellos”.

El primer punto es sencillo, porque lo he creído y lo he vivido, pues el Espíritu Santo que vive en mí me convence y me da testimonio de que lo que Dios dice acerca de mí es verdad. (Lo de hoy fue un ataque del enemigo).

Ahora, el gran reto es el segundo punto: ver a mi prójimo exactamente igual como Dios me ve a mí.
Jesús enseñó en Lucas 6:31 «Traten a los demás como les gustaría que ellos los trataran a ustedes».
También tiene que ver con la ley de la siembra y la cosecha: «Todo lo que el hombre siembre, eso también cosechará». Gálatas 6:7
Y también el Espíritu Santo me ayudará en este segundo punto.

“Señor, te doy gracias porque has puesto tus ojos de gracia y amor sobre mí, además de que tu obra en mi vida es total y la vas perfeccionando día a día. Te pido perdón por permitir que mi ánimo se derrumbe momentáneamente ante situaciones que no tienen más importancia que tu Palabra sobre mi vida… Ayúdame a enfocarme en la forma en que tú me ves a mí, en lo que tú dices y piensas de mí… no permitas que me afecten las circunstancias externas.


”Hago compromiso contigo de ver a mi prójimo como tú me ves a mí… Pido tu ayuda Espíritu Santo, recuérdame que todos somos hijos de Dios y ayúdame a sembrar una palabra de aliento y una actitud de apreciación y amor exactamente como Dios lo haría. Úsame para tu gloria, Señor. En el nombre de Jesús. Amén.”