Cambios extremos originados por una oración

23:00 0 Comments A+ a-

imagen y texto de aliento Cambios radicales originados por la oración

 “Gracias, Señor, porque aunque no soy perfecta tú me llamaste… Sé que tu llamado no se fundamenta en mi perfección, sino en tu gracia infinita… Si algún mérito tengo es haber aceptado tu llamado y decirte: ‘Sí Señor, acepto el llamado y el reto que representa’. Algo pusiste en mí que será usado para tu gloria y tu honra…

"Estoy segura que tú empezaste una buena obra en mí y me irás perfeccionando.

"Por mi parte abro mi corazón y te pido que hagas conmigo según tu voluntad… Ayúdame a estar consciente siempre de quién eres tú en mi vida y que nunca se me olvide que tu misericordia ha sido grande para conmigo… Ayúdame a morir a mí misma para que tu vida sea manifiesta ante el mundo a través de mí.

"Siento mucho más que agradecimiento… Te amo y estoy rendida a tus pies, Jesús.”

«Sino que Dios eligió lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo, para avergonzar a lo fuerte». 1 Corintios 1:27

Es sorprendente cómo una oración guiada por el Espíritu Santo, viene a cambiar todo en tu entorno… Si tú estás viviendo una ‘revolución’ en todos los ámbitos de tu vida, si de pronto todo cambió y pareciera que se derrumbaron tus sueños… no te preocupes, sólo es un compás de espera, es un tiempo donde Dios está empezando a trabajar en tu vida para llevarte a cosas nuevas y sorprendentes.

La oración anterior yo la hice el día 14 de diciembre del 2014… Nunca imaginé la manera en que Dios me iba a contestar. Estoy viviendo el inicio de la respuesta a mi clamor, y no es una respuesta color de rosa como yo creía... realmente es una gran 'sacudida' que me ha cambiado el rumbo, lo cotidiano, lo cómodo... y estoy segura que cambiará mi corazón. 

Dios siempre me sorprende, no me responde como yo espero… siempre es a su manera. ¡Claro! Él es Soberano.

Lo comparto como testimonio, porque es posible que te encuentres en un lugar y situación muy diferente al que crees que fuiste llamado, creyendo que Dios se olvidó de lo que te prometió, o tal vez te equivocaste en lo que escuchaste cuando decidiste seguirlo, hasta es posible que pienses que Él ignoró tus oraciones.

No te desanimes, estás en el lugar correcto: donde Dios quiere que estés y viviendo lo que Él quiere que vivas. Dios te ha escuchado. Dios es fiel. Lo más hermoso de nuestra relación con Dios está por hacerse realidad.